Foto del concejal socialista Pedro Guillén./ LVFuente: La Verdad
La escultura Messala. Reproducción 1.1 de un coche de carreras fue llevada el jueves a Ceutí de la mano del concejal socialista Pedro Guillén. Fue a él a quien el alcalde encargó que organizase el transporte desde la fundición de San Fernando de Henares. Para ello contrató un camión pluma de pequeñas dimensiones, propiedad de una empresa de materiales de construcción de la localidad.
Se da la circunstancia de que Pedro Guillén también fue protagonista, hace unos meses, de la restitución de otras obras de arte a las dependencias municipales. En esa ocasión eran dos cuadros de grandes dimensiones, pintados por el artista Alberto Corazón, los que habían sido dados por desaparecidos, así como una escultura, ya que existía constancia de que habían sido adquiridos por el municipio y no estaban en los edificios consistoriales.
Cuando se publicó este hecho, el edil Guillén se presentó en el almacén municipal y depositó las citadas obras, tras señalar que las tenía guardadas en unas cocheras de su domicilio. El concejal socialista justificó esa circunstancia alegando que su almacén había servido en otras ocasiones para guardar material del Ayuntamiento.
Todo ello hizo que un juzgado lo citara a declarar como imputado. Cuando se le preguntó por qué no los había devuelto antes, y había esperado a que se publicase que no se sabía su destino, Guillén adujo que se había olvidado de ellos «porque no los tenía a la vista».
La escultura Messala. Reproducción 1.1 de un coche de carreras fue llevada el jueves a Ceutí de la mano del concejal socialista Pedro Guillén. Fue a él a quien el alcalde encargó que organizase el transporte desde la fundición de San Fernando de Henares. Para ello contrató un camión pluma de pequeñas dimensiones, propiedad de una empresa de materiales de construcción de la localidad.
Se da la circunstancia de que Pedro Guillén también fue protagonista, hace unos meses, de la restitución de otras obras de arte a las dependencias municipales. En esa ocasión eran dos cuadros de grandes dimensiones, pintados por el artista Alberto Corazón, los que habían sido dados por desaparecidos, así como una escultura, ya que existía constancia de que habían sido adquiridos por el municipio y no estaban en los edificios consistoriales.
Cuando se publicó este hecho, el edil Guillén se presentó en el almacén municipal y depositó las citadas obras, tras señalar que las tenía guardadas en unas cocheras de su domicilio. El concejal socialista justificó esa circunstancia alegando que su almacén había servido en otras ocasiones para guardar material del Ayuntamiento.
Todo ello hizo que un juzgado lo citara a declarar como imputado. Cuando se le preguntó por qué no los había devuelto antes, y había esperado a que se publicase que no se sabía su destino, Guillén adujo que se había olvidado de ellos «porque no los tenía a la vista».
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