Fuente: La Verdad
El fiscal ve «inverosímil» que el ex alcalde de Ceutí viajara a Buenos Aires sólo para ver obras de arte y se interroga sobre la verdadera finalidad de la expedición
El supuesto cortijo particular en el que, según el fiscal, había convertido Manuel Hurtado el Ayuntamiento de Ceutí daba bastante de sí. Tanto como para viajar a Argentina con el aparente fin de ver pinturas y en compañía de un intermediario de galerías de arte presuntamente implicado en las compras 'fantasma' de cuadros por parte del Consistorio; volverse sin haber cerrado acuerdo de compraventa alguno, y cargar la factura a las arcas públicas bajo el genérico y poco ajustado concepto de «distintos servicios de transporte del Ayuntamiento de Ceutí».
Los datos sobre el extraño viaje a Buenos Aires por parte del ex alcalde de Ceutí y actual senador socialista están incluidos en las diligencias que instruye el Juzgado de Instrucción número 6 de Molina de Segura y, además, forman parte del durísimo informe que el Ministerio Fiscal ha realizado sobre las actuaciones supuestamente irregulares de Manuel Hurtado en su gestión como primer edil de esa localidad.
De esta forma, el fiscal recuerda que el controvertido intermediario de obras de arte Jesús J. reconoció, en su declaración judicial, que había acompañado a Hurtado en un viaje realizado a Argentina y que lo había hecho «de forma desinteresada, para tratar de adquirir obra del pintor Inocencio Medina Vera».
El intermediario y «experto anticuario», que es como se define a sí mismo, asegura que el viaje fue infructuoso y ambos regresaron sin que se hubiera cerrado acuerdo alguno de adquisición de cuadros.
El fiscal considera que la argumentación es «inverosímil, pues en el siglo XXI y con los medios tecnológicos existentes, hubiese bastado antes del viaje con realizar gestiones sobre los cuadros a adquirir y su precio, y en caso de acuerdo, y en caso de estimarse necesario, haber realizado el viaje».
El fiscal anticorrupción, Juan Pablo Lozano, que es quien promueve la acción pública en este asunto, duda de que la compra de cuadros fuera la razón real del desplazamiento a Buenos Aires -«se vislumbra que la finalidad del viaje debió ser cualquier otra», sostiene-, pero estima que si tal fue el objetivo «está claro que Manuel Hurtado no duda en malgastar el dinero público, camuflando además tal innecesario viaje mediante una factura con un concepto falso: 'Distintos servicios de transporte del Ayuntamiento de Ceutí'».
Un personaje 'central'
Jesús J. es un personaje central para entender las supuestas irregularidades que se cometían en la adquisición de cuadros y otras obras de arte por parte del Ayuntamiento de Ceutí. No en vano, consta en las diligencias judiciales que la valoración de este «experto anticuario» es la única que consta en los expedientes de algunas compras de arte y no en nombre del Ayuntamiento, sino actuando como mandatario de la galería vendedora.
Así, y según relata el fiscal en su escrito dirigido al juzgado, Hurtado autorizaba la compra de cuadros, por ejemplo con una galería de México, «sin que constase bastanteo de poder en España para acreditar la validez del apoderamiento realizado en Méjico (sobre la persona de Jesús J.), sin que exista documento acreditativo alguno que justifique la oportunidad o necesidad de dicha compra, ni pericial que certifique el valor de los cuadros adquiridos, y tampoco se identifican los cuadros adquiridos, una omisión inaceptable siempre que se trate de dinero público, pero máxime cuando lo que se compran son obras de arte que requieren una identificación individual, con las correspondientes certificaciones de autenticidad».
El fiscal llega a asegurar que en esas adquisiciones de obras de arte por parte del Ayuntamiento de Ceutí sólo aparece «un listado de cuadros, con una valoración, en la que se menciona de forma cutre y poco creíble el conforme con la valoración de quien dice ser un 'experto anticuario', pero que actúa como mandatario de la galería vendedora», e ironiza: «No existiendo ningún 'experto anticuario' que asesore y valide esa valoración en nombre del Ayuntamiento de Ceutí».
Pues bien, ese «experto anticuario» que era el único que dictaminaba lo que valían las obras de arte, y además actuando en nombre de los vendedores, Jesús J., fue quien acompañó a Manuel Hurtado en ese «inverosímil viaje» a Buenos Aires que relata el fiscal . El mismo intermediario que asegura que un empresario, Jesús A.T., pagó parte de una parcela municipal con obras de arte por valor de 266.000 euros, pese a que el propio empresario asegura que jamás compró una obra de arte para el Ayuntamiento.
El Ministerio Público pretende saber qué papel ha podido jugar este «experto anticuario» en todo este confuso asunto, aparentemente preñado de irregularidades, y ha pedido que se investiguen sus cuentas y que se le tome declaración.

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