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domingo, 9 de noviembre de 2008

Crónicas de Ceutí: "D. Eloy Villena Gómez y el puente de Ceutí"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista oficial de Ceutí
En junio de 1908 publicaba el diario "El Liberal" de Murcia, un articulo firmado por José Martínez Tornel, donde se hablaba de la conversación mantenida con D. Enrique Clavijo, gran propietario de la huerta de Ceutí, referente al párroco de la villa D. Eloy Villena Gómez y su implicación en la construcción del ansiado puente que uniría Ceutí y Lorquí.
El citado propietario, explicaba al periodista que un pueblo tan rico en árboles frutales y tan exportador de sus frutas famosas como Ceutí, no ha tenido hasta ahora para pasar el río Segura más que una débil barca de esas de maroma, que cien veces se la han llevado las avenidas, dejando al pueblo incomunicado.
Sentían todos la necesidad de un puente, de piedra o de hierro, fuerte, que resistiera las fechorias del río; pero aún cuando lo pedían al diputado por el distrito, a los amigos de D. Antonio Canovas, a los políticos nuevos y a los viejos, a cada jefe de partido por su turno, y no se si se lo pidieron a San Caralamnio, nadie los oyó eficazmente, no encontraron patrono ni en el cielo ni en la tierra.
Pero he aquí que se le ocurre al Sr. Obispo, con feliz acierto, nombrar cura de ceutí a un sacerdote joven que se llama D. Eloy Villena. LLegar al pueblo, hacerse cargo de lo más necesario para la vida del pueblo era un puente y proponerse él a hacerlo todo fue uno. Y del dicho al hecho, o sea, del propósito a la realidad, no ha transcurrido mucho tiempo. ¡Como que el domingo próximo se inaugurará! ¡Y de hierro! ¡Y hecho en la fundición afamada de los herederos y sucesores de D. Francisco Peña!
Lo que ese hombre ha hecho no es para referirlo en poco tiempo; a pesar de haber tenido a su lado al Ayuntamiento de Ceutí, al pueblo entero, a los propietarios; pero él no ha desmayado, ni aún por las dificultades que ha encontrado en el mundo oficial del trámite y el expedienteo. El domingo será un día memorable, grande para el pueblo de Ceutí.
Si Jesús pudo decir: "Yo soy el camino....", D. Eloy Villena, fiel discípulo del Eterno Maestro, podrá decir con intima satisfacción: "Yo soy el puente".
José Antonio Marín Mateos
Cronista oficial de Ceutí

martes, 14 de octubre de 2008

Crónicas de Ceutí: "Problemas con la barca"

Texto gentileza de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
En 1877 el Ayuntamiento informaba al Gobierno de la existencia de una pequeña barca particular en el río Segura y dentro de la jurisdicción de los pueblos de Ceutí y Lorquí, insuficiente para responder al tráfico que el pueblo debería tener en tiempo de recolección de frutas que afortunadamente abundaban en estas riberas del Segura, pero que por desgracia cuando el río tomaba alguna poca de agua más de la ordinaria, aunque la crecida fuese pequeña, era más que suficiente para dejar a todo un pueblo incomunicado hasta de correspondencia oficial.
El Ayuntamiento en su escrito seguía lamentándose y comunicando que era de pública necesidad y conocida por todos los habitantes de la provincia, la indolencia e indeferencia de administraciones pasadas, que había motivado la desgracia en que se había colocado un pueblo o isla, que bien pudiera llamársele por hallarse necesitado de comunicación, pues en los meses de verano no se podía atender a la exportación de la mucha fruta, porque estando como estaba en tan malas condiciones el río nadie quería exponer sus intereses a la inseguridad del tránsito o pasaje por él y los del invierno con las frecuentes crecidas también se obstruía el paso continuamente.
Dos años después, el Ayuntamiento seguía recibiendo las quejas por parte de los vecinos, debido al estado en que se encontraba la entrada al pueblo por la barca, en atención a que desde el sitio a que llegaba hasta el en que se empezaba el camino, había un trozo de terreno que se encontraba intransitable, haciendo muy dificultoso el paso de carruajes y hasta el de las caballerías y personas por lo accidentado, flojedad y movilidad del piso y por los charcos que en él se formaban. La Corporación en vista de lo anterior acordó por unanimidad arreglar convenientemente dicho trozo desde la confrontación del camino hasta el sitio en el que la barca pudiera llegar, a fin de dejar expedita y fácil la entrada al pueblo para personas, caballerías y carruajes, prolongando hasta el referido sitio dicho camino y que los gastos que ocasionara fuesen con cargo al capítulo correspondiente del presupuesto vigente.
En marzo de 1878 el Ayuntamiento de Ceutí recibe una comunicación del Jefe Económico de la provincia, por la que disponía que el Ayuntamiento de la villa de Lorquí, tenía mayor derecho a recaudar la cuota que por el subsidio industrial debía satisfacer en el corriente año económico el barquero José García Ruiz, por la barca de pasaje existente en el río Segura, entre ésta y aquella jurisdicción, apoyándose en que el barquero era vecino del mencionado pueblo.
La Corporación municipal de Ceutí, no estando conforme con esta resolución, acordó alzarse ante la Dirección General de Contribuciones, puesto que el aparato que constituía la industria del barquero estaba situado en la margen del río Segura dentro de su término municipal a cuyo servicio se hallaba destinada la barca por encontrarse aislado el pueblo, y toda vez que las barcas de pasaje no contribuían por impuesto de subsidio nada más que en el punto donde residía el barquero con la casa y el aparato de la industria, sin que se dieran circunstancias para formar fundamentos de derechos de vecindad del barquero ni la propiedad de la barca, pues bien podía ser el dueño de una barca vecino de Madrid y el industrial vecino de Barcelona y el subsidio pagarse en el punto donde se hallase el aparato destinado a la industria.
El Ayuntamiento siguió argumentando sobre sus derechos, colocando el ejemplo de otras barcas, comentando que dentro del río Segura y a poca distancia de Ceutí, existía una barca de pasaje entre las villas de Molina y Alguazas, perteneciendo a los señores Miguel y Andrés Stárico, vecinos de Murcia, siendo el industrial vecino de Alguazas, y como el aparato de la industria estaba enclavado en el término municipal de Molina, era en este pueblo donde pagaba la cuota impuesta por el subsidio.
Acordándolo así, se dispuso el sacar copia certificada del acuerdo y enviarla a la Dirección General de Contribuciones, para que dicha Superioridad acordara lo que en justicia correspondiera.
Sin embargo, a pesar de las quejas del Ayuntamiento, y de los argumentos esgrimidos, el barquero siguió pagando el subsidio industrial en el municipio de Lorquí.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.


miércoles, 1 de octubre de 2008

Crónicas de Ceutí: "Ceutí, la de las siete chimeneas"

Texto gentileza de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
Una de las primeras cosas que contempla el viajero al llegar a Ceutí, son 7 chimeneas que se elevan sobre el cielo del municipio, algunas con algún tipo de deterioro debido a su avanzada edad, pero todas merecedoras de seguir elevándose majestuosamente como recuerdo de unos tiempos en las que dieron vida a las familias locales y a otras de diferentes lugares, que ganaron su sustento en las fábricas de conservas de la villa.
La construcción de estas chimeneas tenemos que fecharla desde comienzos del siglo XX hasta los años sesenta. La primera chimenea construida fue la de la fábrica de Ramón Jara. Tiene dos cuerpos, es decir, se construyó una primera parte y posteriormente, sobre los años 1941-42, se aumentó su altura que ronda los 36 metros. Esta obra fue realizada por Jesús Pacheco. La segunda que se construyó, fue la de la fábrica de Vicente Hernández, por el año1922. Su constructor fue Deogracias Baño. Esta chimenea fue sustituida en los años sesenta por otra más alta, cuando la fábrica pertenecía a Francisco García. Su constructor fue Pedro “el Moino”. Tiene una altura de 36 metros. Por el año 1937 se construye la tercera, propiedad de Tomás Colaña. Con una altura de 35 metros, su artífice fue Jesús Pacheco.
La cuarta chimenea corresponde a la fábrica de “La Chula”, que perteneció a Francisco García “el Grillo”. Fue construida por los años 1941-42. Es la más alta con una altura de 42 metros. Su artífice fue Jesús Pacheco. La quinta corresponde también a la fábrica anterior. Su fecha de construcción data de los años 1945-46. Su constructor fue el Moino bajo la dirección de Jesús Pacheco.
La sexta chimenea pertenece a la fábrica de Ramón Jara Aledo. La obra se realizó a finales de los años cuarenta. Tiene una altura de 34 metros y fue su autor el conocido Jesús Pacheco. La séptima perteneció a la fábrica de Vicente Jara, siendo la única que es cuadrada en su construcción.
Como hemos podido observar, el constructor de la mayoría de las chimeneas fue Jesús Pacheco. Natural de Alcantarilla, perteneció a una familia de afamados maestros albañiles. Todavía se suele decir en Ceutí, cuando alguien alaba una obra bien realizada: “Ni que fueras el maestro Pacheco”.
Los materiales empleados en la construcción, eran ladrillos macizos para la parte inferior, es decir, la base, y cuñas (ladrillos macizos de forma trapezoidal de diferentes tamaños, según la altura donde iban a ser colocados), que se iban utilizando conforme se elevaba la misma. En su mayor parte fueron comprados en las cerámicas que se encontraban en la pedanía murciana de San Ginés, siendo la más antigua la de Basilio Pujante Lerma, situada en el Camino de los Soldados, que une dicha pedanía con Alcantarilla.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

martes, 9 de septiembre de 2008

Crónicas de Ceutí: "La Vereda de Gregorio Deu e Isamat"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
Nos encontramos a finales del mes de enero de 1865 y el alcalde de Ceutí que en estos momentos era Francisco Hurtado Mayor, da cuenta a la Corporación municipal de una petición del vecino de la villa, Gregorio Deu e Isamat, sobre la variación de la vereda que atravesaba su propiedad dándole distinta dirección, sin salir de la misma, hasta enlazar con la Casa de Ramos. El Ayuntamiento acordó concederle la variación de la vereda que solicitaba, comenzando la innovación en la hilada de higueras de su arrendador, Francisco Lorente Vicente, siguiendo la dirección de poniente hasta enlazar con la vereda de la Casa de Ramos y toda ella por la propiedad del Sr. Deu.
Entre las obras que el Ayuntamiento ordena realizar para poder aprobar esta petición, encontramos las que se habían de efectuar en el firme y márgenes de la mencionada vereda, como igualmente la mayor anchura con sus márgenes que se debía dar a la vereda de Ramos, desde el empalme de la que se concedía hasta la Cruz de los Caminos, vertientes de la Cañada de la Higuera. La anchura había de ser igual a la que continuaba desde la variación que se intentaba hasta la citada Cruz de los Caminos y su estado de solidez y firmeza en un todo conforme con la que se había de inutilizar. En dicha vereda no tenía que haber a su lado ninguna clase de árboles a menos distancia de lo que marca la ley con el fin de que no hubiera obstáculo alguno al pasar los carros con su carga y sin ella; la cuesta que había en la vereda de Ramos y frente a la casa del Sr. Deu a la parte de poniente se tendría que rebajar con su anchura correspondiente, hasta dejarla con una pendiente fácil y suave tal que los carros pudieran subir con carga completa y sin mayor tirón, quedando la vereda que se concedía, cuesta y demás que quedaba acordado en estado servible y a satisfacción de la Comisión que se debía nombrar para revisar los trabajos, continuando el servicio mientras duraran las obras, la vereda antigua.
Dicha Comisión quedó formada por el Alcalde-Presidente, que como hemos visto era en estos momentos, Francisco Hurtado Mayor, y los Regidores: Roque Navarro Pérez, José Sánchez Martínez y Jerónimo Marín Fernández.
Al año siguiente y en sesión de 18 de marzo, la citada Comisión, informó a la Corporación, que dicha variación se hallaba concluida en todos sus trabajos y útil para el servicio y para el tránsito variado hasta la caída de la Cañada de la Higuera, y lo ponían en conocimiento del Ayuntamiento con el fin de que acordase lo que procediera por hallarse terminada su comisión.
La Corporación acordó: “ Que el Camino Viejo que atraviesa la propiedad de Gregorio Deu, desde la Cruz de los Caminos (caída de la Cañada de la Higuera) hasta la hilada de higueras junto a las antiguas ceñas, quede inutilizado para el servicio público, y desde este día comience a hacer el servicio para los que tengan derecho a transitar por él, el nuevo camino construido a expensas del Sr. Deu, al que se le hace saber este acuerdo”.
Sin embargo, el lector se preguntará, ¿quién era este Gregorio Deu e Isamat?.
En la actualidad no sabemos el origen de este personaje de la historia local ni cuando llegó a Ceutí, sobre su persona se han tejido una serie de leyendas sin confirmar, con respecto a su enorme fortuna, según algunos proveniente de Italia en la que estuvo luchando por la unificación de este país, su participación en el saqueo de Roma, donde prendió fuego a la silla papal, y que a su llegada a nuestro pueblo y ver el paisaje que se contemplaba desde el Cabezo, comentó:¡ Que vista tan alegre!, de ahí el nombre de Cabezo de Vista Alegre.
Ya en 1873 encontramos la denominación de Vista Alegre, pues en la sesión ordinaria del Ayuntamiento de fecha 27 de abril de ese año en cuestión, se aprueba los locales de los colegios electorales para la celebración de las próximas elecciones municipales, siendo para la zona del Mediodía las Salas Capitulares, el del Centro en la casa de José Ortiz López, sita en la calle de San Blas, y el del Norte la casa de Gregorio Deu e Isamat, sita en el término denominado Vista Alegre.
Lo que sí está documentado y conocemos también es que en abril de 1867, encontramos la petición de Gregorio Deu al Ayuntamiento, de un certificado en el que solicita se registre su vecindad en este pueblo y un informe sobre su conducta moral y política. La Corporación abierta discusión y sin debate alguno, acordó: la certificación solicitada, informando que su conducta en todos los conceptos era buena, expidiendo copia del citado expediente y entregando copia al peticionario.
A comienzos de 1869, lo encontramos formando parte de la Junta Pericial como propietario vecino, de la Junta local de Instrucción Pública, de la Junta de Presupuestos, de la Junta de Beneficencia y Sanidad, y también de la Comisión de Quintas.
Posteriormente, encontramos la colocación de un arte para regar parte de sus tierras en el paraje del Cabezo, donde algunos años después, colocará una bomba de vapor para extraer agua del cercano río Segura. Para alimentar dicha bomba, se utilizaba carbón, que se traía de la estación férrea de Alguazas, y para que el tiro de la máquina funcionase mandó construir una chimenea. Sería ésta la primera de las grandes chimeneas que se elevó en el cielo de Ceutí.
Años después, estas tierras, fueron compradas por Tomás Erades, quien en 1907 colocará un motor Thomson-Houston Ibérica, por el precio de tres mil quinientos francos, y capaz de elevar 1.100 litros de agua por minuto a una altura total manométrica de 17 metros.
A partir de estos momentos, la chimenea dejó de funcionar, y sobre los años treinta se irá derribando, llevándose las gentes de los alrededores los ladrillos de la misma para utilizarlos en otras construcciones.
En 1871, Gregorio Deu ocupa el cargo de Juez municipal, teniendo su despacho en el lugar que ocupaba el Pósito de Labradores en las dependencias de la Casa Consistorial.
Dos años después, nuestro personaje era el Presidente del Comité Republicano de Ceutí y suponemos que tomaría parte muy activamente en los acontecimientos que se produjeron en el municipio en la revolución cantonal y por supuesto en la creación de la Junta Revolucionaria.
En 1875 forma parte de la Junta de vocales asociados al Ayuntamiento y de la Junta del censo electoral.
En años sucesivos sigue participando en las diferentes Juntas que se forman en el municipio, Junta municipal de Sanidad, Junta Pericial municipal, etc. hasta llegar a 1891 donde encontramos que abona el importe de la cédula personal correspondiente a ese año económico, a partir de estos momentos, Gregorio Deu, se marcha de Ceutí.
A la edad de 77 años fallecía en Madrid Gregorio Deu. El Diario de Murcia en su edición del sábado 8 de febrero de 1897, se hacía eco de la noticia recogiendo la información de un diario de Madrid:
“El lunes falleció en esta corte el antiguo y consecuente republicano de Ceutí, D. Gregorio Deu, que durante mucho tiempo residió en dicho pueblo y hace un año se trasladó a esta corte.
El Sr. Deu será muy sentido en esa villa de Ceutí; donde en el tiempo que allí vivió hizo muchas obras de caridad y mereció el afecto y consideración de sus convecinos”.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

jueves, 17 de julio de 2008

Crónicas de Ceutí: "La calle Ruíz Capdepón"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
A finales del siglo XIX la iglesia parroquial de Ceutí se encontraba en estado ruinoso y su tamaño era pequeño, motivos que movieron al párroco, a la sazón Antonio Egea Noguera, a intentar su ampliación y reparación. En 1889 se cursa la petición oficial para lograr fondos para tan deseado fin. Cuatro años más tarde, concretamente el 15 de diciembre de 1893 y en sesión extraordinaria, el alcalde del municipio, Pedro García Bernabé, da cuenta al resto de la Corporación, de la fausta noticia: se había aprobado por el Ministro de Gracia y Justicia, Trinitario Ruiz Capdepón, el expediente para la reparación y ampliación del Templo parroquial.
Este político nació en Orihuela en 1856 y murió en Madrid en 1911. Estudió Derecho y, afiliado al partido Unión Liberal; dirigió los dos periódicos que esta tenía en Valencia, “La Unión” y “El Valenciano”. Fue diputado por Játiva en las Cortes Constituyentes de 1869 y después de la Restauración.
Amigo de Sagasta, formó parte del partido Constitucional agrupado en torno a este, en 1872, y ocupó con él cargos de importancia en casi todos los ministerios, entre ellos los de subsecretario de Estado, fiscal del Supremo, gobernador del Banco de España y vicepresidente del Congreso. Con Sagasta fue también ministro de Gobernación (1880-1890; 1894-1895; 1897-1899), de Ultramar (1888) y de Gracia y Justicia (1892-1894). Siendo ministro de Justicia firmó la ley del Sufragio Universal, de 26 de junio de 1890. Al morir Sagasta, permaneció completamente apartado de toda actividad política.
Entre sus amigos y compañeros de partido se encontraba Manuel Clavijo Carrillo, muy vinculado a Ceutí, por ser propietario de numerosas tierras en el municipio, las cuales tenía en arriendo. Solía venir a pasar largas temporadas en la casa que poseía en la avenida de Lorquí, junto al actual Instituto Felipe de Borbón. Quizá la amistad mencionada dio pie a la aprobación del expediente antes mencionado.
La Corporación por voto unánime acordó en prueba de gratitud nombrar a Ruiz Capdepón, Hijo Adoptivo de la población e imponer a la calle principal de la población, la hasta entonces calle Mayor, calle Ruiz Capdepón para perpetuar de este modo el acontecimiento, acordando también mandar certificación literal del acta al mencionado Ministro.
Las obras fueron sacadas a subasta y se adjudicaron en mayo de 1894 con un valor de salida cifrado en 30.224 pesetas. También se renovó el interior (dos pilas de mármol por valor de 10 pesetas; una puerta de hierro de subida al coro que costó 24,50 pesetas), se repararon y pintaron los confesionarios (23,25 pesetas). También se restauraron varios cuadros: por el de las ánimas se pagaron 20 pesetas; el de San Nicolás costó 19 pesetas, San Francisco 22,50 pesetas y el de Ntra. Sra. de la Leche 16,25 pesetas.
La ampliación fue solemnemente inaugurada el miércoles 14 de agosto de 1895.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

jueves, 3 de julio de 2008

Crónicas de Ceutí: "Inventario de las fincas, derechos y mobiliario del Ayuntamiento de Ceutí en 1889"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
En el inventario realizado en julio de 1889, siendo Alcalde del municipio Alfonso Faura, y Secretario del Ayuntamiento Pedro Vera Hernández, nos encontramos con las siguientes posesiones:

Fincas rústicas: Ninguna
Fincas urbanas:
1. Una casa en la Plaza Pública, destinada a Casa Consistorial donde celebra el Ayuntamiento sus sesiones, que comprende el establecimiento de paneras del Pósito, la Cárcel Pública, el salón de Sesiones del Ayuntamiento y para audiencia del Juzgado Municipal.
Mide 11,704 metros de fachada y 9,614 metros de fondo. Linda por la derecha entrando, callejón de la Plaza, izquierda casa del Clero; espalda la de D. Vicente García Bernabé y frente la Plaza Pública.
Se ignora su adquisición y su tasación asciende a 7.000 pesetas.
2. Una casa en la calle de la Gacha nº 1, destinada a escuela de niños y niñas, compuesta de dos cuerpos: dos cámaras, tres cuartos, cuadra y descubierto. Mide 12,800 metros de fachada y 14,200 metros de fondo. Linda entrando por la derecha con solar del Hospital de San Juan de Dios de Murcia; izquierda casa de Dña Trinidad Sánchez Muñoz; espalda descubierto de la casa de José Navarro Guillén y frente la calle de la Gacha.
Adquirida por compra a Dña María de la Luz Clavijo Navarro, el 24 de septiembre de 1868, su tasación en venta asciende a 2.000 pesetas.

Derechos:
Una lámina de la inscripción intransferible de propios enajenados del Ayuntamiento del 80%, cuya lámina tiene el nº 2423 en capital es 1.263 pesetas 9 céntimos y su renta del 4% a interés anual para el presupuesto asciende a 50 pesetas con 52 céntimos.
No se halla incluido el cementerio, ni la casa Curato, ni la Iglesia parroquial, por ser bienes generales de la población

Mobiliario del Ayuntamiento: Valor en pesetas:
Un retrato de S. M. El rey Alfonso XII.......40
Un retrato de S.M. la reina Dña Mª Cristina......34
Dos sellos, uno para la Alcaldía y otro para el Aytº....34
Un bufete en buen estado para el despacho del Secretario..50
Un bufete para el Salón de Sesiones...40
Cuatro bancos para el salón de Sesiones.. 50
Dos bancos para el salón de entrada ... 20
Dos bancos en la Iglesia parroquial... 30
Dos sillones madera de chopo ......12
Dos sillones madera de morera ....7
Cinco sillas madera de chopo....5
Un armario archivo de documentos ....35
Un arca para la custodia de los fondos municipales....10
Una medida para tallar a los quintos en material de hierro...40
Una caja para la conservación de los sellos de la Alcaldía
y del Ayuntamiento... 3
Dos vasos de hojalata para los sorteos....4
Dos tablillas para los anuncios ....1

Siendo el total general de las fincas, derechos y mobiliario que constituyen el patrimonio de este Ayuntamiento, de 10.685 pesetas con 9 céntimos y su producto en renta 50 pesetas con 52 céntimos.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.





jueves, 19 de junio de 2008

Crónicas de Ceutí: "Artistas con Ceutí"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
La climatología de nuestra Región, con largos periodos de sequías e inundaciones, ha desencadenado a lo largo de la Historia verdaderas tragedias en numerosos lugares de la geografía murciana. El municipio de Ceutí es uno de los que conoce el azote de las aguas a lo largo de los tiempos.
En julio de 1900, tenía lugar por parte del Ayuntamiento de Ceutí, la formación de un expediente instruido como consecuencia de la inundación motivada por las grandes avenidas del río Segura en los días 27 y 28 de junio, y teniendo en cuenta la Corporación los daños sufridos, acordaba que este se remitiera al Gobernador Civil de la provincia, suplicando a esta Superior Autoridad allegar cuantos recursos le fueran posibles a los pobres labradores de la localidad.
En la tarde del lunes 20 de mayo de 1929, siendo las tres de la tarde, una tormenta inundaba la villa de Ceutí, produciendo grandes pérdidas en la huerta. La Corporación reunida en sesión extraordinaria, acordaba solicitar de los poderes públicos la compensación por los perjuicios causados por la tormenta ocurrida en el término municipal. Tres días más tarde, el Gobierno Civil recibía un oficio de la Alcaldía de Ceutí, dando cuenta del desastre ocasionado por las aguas, las ramblas se desbordaron, arrastrando árboles, frutales y las hortalizas, tomates, pimientos, etc. que en la huerta habían plantadas. Por efecto de la fuerza de la corriente se habían roto las acequias y el agua había inundado toda la población, entrando en la iglesia y en el Ayuntamiento, teniendo que desalojarse este último ante el temor de un posible derrumbamiento. Las pérdidas eran muy importantes agravadas por no haber habido ese año en el campo cosecha de cereales por la pertinaz sequía. Las autoridades de Ceutí pedían remedio urgente al Gobierno para remediar en parte los daños causados por la fuerte tormenta.
En 1946 de nuevo el río Segura enseñaba sus fauces. Durante la noche del domingo 21 de abril y el día siguiente, tenía lugar el desbordamiento del río Segura, destrozando más de 1.500 tahúllas de esta huerta en plena producción, no habiendo que lamentar, por suerte, desgracias personales, pero considerándose las pérdidas incalculables, motivando el desastre económico para gran número de familias. Se le cursaba un telegrama al Gobernador Civil dándole cuenta de la situación.
Dos años más tarde, en la noche del 21 de octubre de 1948 tiene lugar una nueva inundación en Ceutí por parte del río Segura y el desbordamiento de la rambla de Huete a su paso por la carretera de esta villa a Alguazas. Como en los casos anteriores, se ponía en conocimiento del Gobernador Civil y del Ingeniero Jefe de Obras Públicas de Murcia.
El 16 de octubre del 2003, Ceutí volvía a sufrir la pesadilla de una riada. Miles de metros cúbicos de agua y lodo anegaban las calles del municipio, destrozando las infraestructuras urbanas e inundando casi un millar de viviendas con el consiguiente desasosiego por parte de los vecinos. De nuevo, las peticiones pertinentes a las autoridades para ayudar a los damnificados.
Hace años que Ceutí se vuelca con el arte, que procura embellecer sus calles, plazas y centros públicos con una muestra del mejor hacer de pintores y escultores. Ahora han sido los artistas los que se han solidarizado con el municipio. Un año más tarde de la terrible riada, concretamente el 16 de octubre del 2004, tenía lugar la exposición ARTISTAS CON CEUTÍ. Han sido más de cien artistas españoles, todos ellos de primera línea, los que se han volcado con Ceutí, donando al Ayuntamiento algunas de sus obras, para que con su venta, ayudar a paliar los enormes costes de la reconstrucción. Desde estas líneas, nuestra admiración, respeto, agradecimiento y cariño a estos artistas por tan noble gesto.
José Antonio Marín Mateos.



martes, 3 de junio de 2008

Crónicas de Ceutí: "Fiestas en honor de Alfonso XII y la Familia Real, en Ceutí"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
Alfonso XII fue el sexto de los 10 hijos que tuvieron Isabel II y D. Francisco de Asís Borbón y Borbón. Nació en Madrid el 28 de noviembre de 1857.
Tenía 20 años cuando contrajo matrimonio con su prima la infanta María de las Mercedes de Orleáns y Borbón, nacida en Sevilla el 24 de junio de 1860.Hija de la infanta Luisa Fernanda y de Antonio María de Orleáns, duque de Montpensier. La ceremonia tuvo lugar en Madrid el día 23 de enero de 1878, en la basílica de Atocha de Madrid.
Con fecha 20 de enero de 1878, el Ayuntamiento de Ceutí, presidido por el alcalde Vicente García Bernabé, con motivo del matrimonio de S.M. el rey Alfonso XII con la infanta María de las Mercedes de Orleáns, acordó que se celebraran fiestas Reales en los días 23, 24, y 25 de enero, para solemnizar dicho acto.
Se dispuso que se celebrara una misa de Tedeum a la que asistiría la Corporación y sus dependientes. La colocación de iluminación en todos los edificios durante las noches de los días citados. Que en las mismas noches recorra las calles de la población el Ayuntamiento con la Banda de Música de la villa. Por las tardes se ponga cucaña para diversión del pueblo. Se entregue una limosna a los pobres de esta localidad y que consista ésta, en guisado de arroz y carne y un pan de dos libras (920 gramos) para cada familia. Siendo el gasto satisfecho con cargo al capítulo del presupuesto corriente.
La alegría del Rey y de muchos españoles por este matrimonio, pronto se transformó en dolor, puesto que la reina María de las Mercedes, murió en Madrid el 26 de junio de ese mismo año, es decir, a los cinco meses de su boda. A mediados del año 1879 se hizo público que el rey se preparaba para contraer segundas nupcias.
El día 29 de noviembre contrajo matrimonio en la citada basílica de Atocha, en Madrid, con la archiduquesa María Cristina de Habsburgo Lorena, nacida en Gross Seelowitz el 21 de julio de 1858, hija del archiduque Carlos Fernando, primo del emperador Francisco José, y de la archiduquesa Isabel de Austria-Este-Módena.
En noviembre de 1879, el entonces alcalde de Ceutí, Juan Martínez Jiménez, informaba a la Corporación que presidía, del enlace de S. M. El rey Alfonso XII con la Archiduquesa de Austria María Cristina de Habsburgo, el día 29 del actual.
Se acordó que tan fausto acontecimiento, se solemnizara en esta villa de la mejor manera posible y que a este objeto la banda de Música que dirigía Antonio López Baño, recorriera las calles de la población durante la noche del mencionado día 28 y los dos sucesivos, tocando piezas escogidas. Que se hiciera saber a los habitantes de la localidad por medio de bando, y que colocaran colgaduras e iluminaran las fachadas de sus casas. No hallándose consignada cantidad bastante en el capítulo correspondiente del presupuesto que estaba en ejercicio, para gratificar por su trabajo a dicha banda, se acordó añadir en el adicional inmediato la suma de 100 pesetas que serían libradas a favor del repetido Director de la misma, tan pronto como fuese aprobado y el estado de los fondos lo permitiera.
Fruto de este matrimonio nació una niña el día 11 de septiembre de 1880, siendo bautizada con el nombre de María de las Mercedes.
En sesión extraordinaria de 20 de octubre, el Alcalde-Presidente informaba a la Corporación municipal, de un telegrama del Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación, en que le participaba que S.M. la Reina, llevaría el 22 del actual a la nueva Infanta al templo de Atocha y que el expresado día y los dos siguientes eran de gala. Enterado el Ayuntamiento acordó por unanimidad que para solemnizar las fiestas Reales que con tal motivo tendrían efecto en los referidos días, se hiciera saber por medio de bando a esta vecindad, que en las noches de los tres días indicados se iluminarán las fachadas de las casas y que la Banda de Música de esta población recorrería las calles tocando piezas escogidas. Por tal motivo se le abonará al Director de la misma Antonio López Baño, y por vía de gratificación la cantidad de 75 pesetas con cargo al presupuesto municipal del año económico corriente.
Dos años más tarde nacería una nueva hija que sería bautizada con el nombre de María Teresa. De nuevo el pueblo de Ceutí se uniría a la alegría del feliz alumbramiento.
Con fecha 19 de noviembre de 1882, la Corporación presidida por el alcalde José Alfonso Navarro, aprueba el abono de quince pesetas con cincuenta céntimos, que se le hace al vecino de la villa, Pedro Pina García, del valor de los cohetes lanzados, y por el alumbrado puesto en la Casa Consistorial durante las noches del 14, 15 y 16 del actual, por el feliz alumbramiento de S. M. la Reina y natalicio de la serenísima infanta María Teresa.
José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí

jueves, 22 de mayo de 2008

CRONICAS DE CEUTÍ: PROBLEMAS DE LÍMITES

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí.
A comienzos del siglo XVIII el territorio que ocupaba la villa de Ceutí y su término era el siguiente:
De Levante a Poniente, media legua; de Norte a Sur, un cuarto de legua; y de circunferencia, legua y media y cada una de 5.000 pasos o varas castellanas.
Linda por levante con el término de la villa de Lorquí que divide el río Segura, en donde se halla la Acequia Mayor, la que se atraviesa para encontrar el mojón que divide la jurisdicción de Archena con la de esta villa en donde está el norte, lindando con la Cañada que llaman del Rey, cuya Cañada va siguiendo hasta llegar al camino de la villa de Mula, el que se atraviesa para cruzar en el sitio que dicen Maganazayte, donde se encuentra el mojón del mismo nombre, que divide la jurisdicción de la villa de Villanueva con la de esta villa. Siguiendo el sitio que también dicen de Maganazayte, se halla otro mojón que dicen de Huete, donde está el poniente, lindando con la jurisdicción de Alguazas y la de la villa de Villanueva, y siguiendo la cañada que así mismo dicen de Huete, se encuentran cuatro mojones en las vertientes de ella que llaman los Saladares, en donde cruza el sur, lindando con la Acequia mayor de la citada villa de Alguazas y de esta villa y atravesando otra cañada se halla el citado río Segura donde se empezó.
Sin embargo, estos límites traían sus problemas como es el caso ocurrido en 1876.
En octubre de este año en cuestión, se recibe una comunicación del Alcalde de Alguazas, relativa al deslinde y amojonamiento que existe entre aquella y esta jurisdicción por la que se afirma que la barraca y casa que habitan Pedro Camacho Rubio y Juan Caballero Peñalver, se hallan enclavadas dentro de aquel término jurisdiccional y además quejándose de que los rematantes de los derechos de consumos de esta localidad, han practicado sus correspondientes reconocimientos, como si dichas casas pertenecieran a esta jurisdicción.
El Ayuntamiento de Ceutí, en vista de la comunicación, acordó no estar conforme por lo manifestado por el Alcalde de Alguazas, toda vez que los antecedentes que existen el esta Secretaría, resulta que la casa y la barraca, se hallan enclavadas dentro de esta jurisdicción.
Esto mismo se reconoció por el Ayuntamiento del citado pueblo de Alguazas, en el pasado año de 1875 al establecerse la competencia sobre inclusión en el alistamiento de ambos pueblos del mozo Juan Pedro Camacho Fernández, hijo de Pedro y María, el cual jugó la suerte en este pueblo por considerarse vecino al padre del mismo a pesar de habitar en la misma barraca que hoy es objeto de cuestión.
Según la Corporación de Ceutí, el deslinde practicado por la Comisión nombrada por Real Cédula en el pasado año de 1590, no puede tomarse en consideración puesto que faltan los mojones que deben servir de puntos divisorios entre ambas jurisdicciones, y lo más conveniente en caso de dudas por parte del Ayuntamiento de Alguazas es, nombrar una Comisión del seno de esa Corporación, para que unida a otra elegida por la de ésta puedan previa convocatoria, personarse en el sitio divisorio y proceder a un nuevo deslinde o rectificación del practicado últimamente, a fin de cortar abusos en lo sucesivo por parte de ambas autoridades y rematantes de consumos.
Con fecha 26 de noviembre se da cuenta de un nuevo comunicado del Alcalde de Alguazas, referente al nombramiento de la Comisión que en unión a la de Ceutí, han de proceder al deslinde de ambas jurisdicciones y además para que se señale el día, hora y sitio donde han de reunirse para dar comienzo a este importante servicio.
El Ayuntamiento de Ceutí nombró la siguiente Comisión para el deslinde mencionado:
Al Alcalde Vicente García Bernabé, al primer Teniente José Fernández Muñoz, y a los Regidores José Sánchez Martínez y Francisco Navarro Bermúdez; así como también a los vecinos de avanzada edad e inteligentes en el asunto, Ramón Lafuente Lorca, Jerónimo Marín Fernández, Pedro Vera Marín y Gregorio Deu e Isamat.
Del mismo modo, se acordó que el día 11 de diciembre a las 8 de la mañana, tuviera lugar la operación de deslinde en cuestión y que el punto de reunión de ambas comisiones, fuese el cabezo llamado del Saladar que se encuentra en medio de aquella y esta jurisdicción.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

martes, 6 de mayo de 2008

Crónicas de Ceutí: "Alrededor de un cadáver"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
El 22 de marzo de 1876 el “Diario de Murcia” se hacía eco de un suceso ocurrido en Murcia, donde la protagonista de la historia era una chica de Ceutí. El periódico lo mencionaba como el suceso del día, y que había sido objeto de la conversación general, por ser un caso raro, aunque no único, de patología, ocurrido en una joven sirvienta del cura párroco de San Andrés.
La joven se sintió repentinamente enferma de un fuerte dolor cólico, pasado el cual sobrevino una postración, quedando como muerta a la madrugada siguiente, después de ser asistida con toda solicitud y de recibir los Santos Sacramentos.
Todo estaba dispuesto ya para el entierro, que había de ser en la tarde del jueves, cuando alguien observó con extrañeza que la amortajada joven no había perdido la flexibilidad de sus miembros, y entonces el párroco Sr. Vivancos creyó oportuno retener en su casa el cadáver mientras éste permaneciera incorrupto.
La opinión facultativa fue también esa, aunque sin dudar que se trataba de un cadáver. El hecho se divulgó por toda la población, y el Sr. Vivancos dejó libre la puerta de la casa para que la joven fuese vista por todo el mundo.
No obstante de haber desfilado ante el cadáver millares de personas y haber observado que éste no tenía de anormal más que el hecho de no haberse manifestado la rigidez ordinaria, el vulgo dio rienda suelta a sus novelarias y estupendas noticias, llegando a asegurarse que se trataba de un ángido histerismo; que la muerta había resucitado; que había pedido agua, y así por este orden infinidad de inexactitudes.
Ayer mañana, comprendiendo el párroco de San Andrés que esta situación era insostenible, puesto que el cadáver empezaba a dar señales de descomposición, suplicó del Sr. Alcalde que pasase una comisión de médicos y certificase el hecho para disponer lo que procediera.
En efecto, ayer tarde se presentó en casa del párroco una comisión compuesta de los Sres. Castillo, Serrano y Canovas, quienes después de un minucioso reconocimiento dictaminaron conforme con la certificación del Sr. Medina, hace tres días, que la joven de Ceutí estaba muerta y que procedía su entierro, lo que se efectuó poco después.
La joven finada era de muy débil temperamento y se cree que la causa del cólico fuera el haber comido unas naranjas en la huerta, yendo con unas amigas, pocas horas antes de sentirse enferma.
El Sr. Vivancos, ha dado estos días una prueba más de su caridad, con motivo de este triste suceso.
La familia de la joven ha estado velando el cadáver durante los tres días que ha permanecido insepulta, habiendo venido de Ceutí seis jóvenes con el objeto de llevarla en hombros al cementerio.
Esto es lo que de extraño ha tenido este triste caso: el hecho de no haber aparecido en el cadáver la rigidez subsiguiente a la defunción, y esto, que, como arriba decíamos, si es raro, no es único, es lo que ha sido durante tres días objeto de las más variadas invenciones
¡Que Dios haya acogido en su gloria el alma de esta virtuosa y malograda joven!

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

jueves, 24 de abril de 2008

"Crónicas de Ceutí": Actuación del Orfeón Fernández Caballero y Banda de Música de Ceutí

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí:
Con motivo de la construcción del templo parroquial, además de las aportaciones de los vecinos, se hicieron numerosas obras de teatro y conciertos con el fin de conseguir fondos para sufragar los gastos de dichas obras. Entre las celebradas, podemos destacar la que tuvo lugar el domingo 6 de mayo de 1956.
Se celebró a las once de la mañana, en el Teatro Majobe un solemnísimo concierto a beneficio de las obras de la nueva iglesia. Actuaron el Orfeón Fernández Caballero y la Banda de Música local. Según el testimonio de la prensa regional, el salón ofrecía un brillante aspecto, adornado con guirnaldas, plantas, mantones regionales y gran profusión de luces, se veía abarrotado de público, entre el que se hallaban muchos forasteros, así como autoridades de los pueblos limítrofes.
En primer lugar, hizo uso de la palabra don Francisco Martínez Cascales, para agradecer en nombre de las autoridades, Junta pro-construcción del templo, a la dirección y componentes del Orfeón y Banda de Música su desinteresada actuación. Hizo un cálido y merecido elogio de ambos conjuntos, tuvo un emocionado y afectuoso recuerdo para el ya fallecido párroco de Ceutí, don José Antonio Hernández Cano, gran mecenas del arte musical y acabó pidiendo a Dios, dador de todo bien y fuente de toda ciencia, arte y belleza, multiplicando los éxitos de ambos conjuntos para gloria y honra de Murcia. A continuación, el Orfeón, a las órdenes del ilustre maestro Massotti Littel, interpretó la primera parte del programa, actuando de solista la señorita Angelíta Hernández y don José López de Manzanera, siendo aplaudidos al final de cada composición. Como fina deferencia a Ceutí, interpretaron fuera de programa y por vez primera “Hawaino”, de don Antonio Acosta Raya, subdirector del Orfeón, quien al final fue muy aplaudido.
Seguidamente la Banda de Música de Ceutí, bajo la dirección del maestro don Rodrigo Abenza, interpretó brillantemente la segunda parte, compuesta por la “Marcha militar” de Schubert y “Acuarelas campesinas”, de Cebrián, siendo muy aplaudidos. Al final, la señorita Raquel Florenciano hizo obsequio al Orfeón, en la persona de la indicada solista, de un ramo de flores, que esta entregó al párroco como ofrenda a la Patrona de Ceutí, prendiendo gran emoción en el público.
El alcalde Juan Antonio Ayala Meseguer, impuso a la bandera del Orfeón, un corbatín conmemorativo, a lo que correspondió el Presidente del Orfeón poniendo otro a la bandera de la Banda de Música.
Tras un breve descanso, ambos conjuntos dirigidos por el maestro Massotti Littel, interpretaron la última parte compuesta por “Aída”, de Verdi, y el “Himno a Murcia”que fue escuchado en pie, cerrando esta selecta y brillante función musical una estruendosa salva de aplausos que duró varios minutos. Después en el domicilio de don José Florenciano, se sirvió un aperitivo a los intérpretes y a buen número de invitados, entre los que se hallaba la directiva del Orfeón con su presidente don Joaquín García.
José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

miércoles, 9 de abril de 2008

Crónicas de Ceutí: "Graduación de las Escuelas"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí.
El 15 de mayo de 1921 la Junta Local de Primera Enseñanza de la localidad, acordaba solicitar al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la Graduación de la escuela de Niños en 3 secciones de 50 plazas. La Corporación aprobó la petición, teniendo en cuenta que el municipio cuenta en estos momentos con un censo de 3.000 habitantes y por consiguiente existía un crecido número de niños en edad escolar que no podían recibir instrucción. El Ayuntamiento, se comprometía a hacer las reformas que se consideraran necesarias en el local y dotar del material fijo que fuese necesario, y el abono para el pago de alquileres de la casa-habitación de los dos maestros de sección que habían de aumentarse.
El 26 de junio se le abonaban al arquitecto Pedro Cerdán, la cantidad de 160 pesetas, por un plano de la Casa escuela de Niños, para que en unión del expediente, se pudiera conseguir la ansiada graduación.
Con fecha 9 de noviembre de 1922, se concedía la graduación de la Escuela de Niños en 3 secciones. Ante la carencia de recursos por parte del Ayuntamiento, se solicitaba a la Dirección General de Instrucción Pública, mesas y bancos para los alumnos.
Comienza el año 1923 y la Junta Local de Primera Enseñanza acuerda:
“ Solicitar al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la graduación de la escuela Nacional de Niñas en tres secciones”.
El Ayuntamiento hace suyo el acuerdo de la Junta Local, puesto que no existe nada más que una escuela de niñas, y ante un censo de 3.000 habitantes, existía un gran número de niñas en edad escolar que no podían recibir instrucción y que toda la actividad, celo y laboriosidad de la maestra Presentación Hurtado Vilchés, resultaban ineficaces.
La Corporación se comprometía a dotar del material fijo que fuera preciso para su graduación en tres secciones de 60 plazas cada una, y abonar la cantidad que se necesitara para el pago de los alquileres de las casas que hubieran de habilitar las maestras de sección, que habían de aumentarse en caso de la graduación.
Esto también se consigue, puesto que en octubre de 1924, comienzan a funcionar las tres secciones que componen la Escuela Graduada de Niñas, en los locales alquilados al entonces alcalde del municipio, Francisco Ayala Lorente, abonándole por este concepto la cantidad de 500 pesetas anuales.
Se solicitaba a Francisco Ayala Lorente, propietario del edificio de las Escuelas Graduadas de Niñas, que en el plazo de veinte días procediera al aislamiento de dichas secciones, con absoluta independencia, evitando todo acceso por su vivienda ni otra cualquiera que en la actualidad se hallen unidas a estas.
En sesión extraordinaria de 8 de septiembre de 1926 y a instancia de los Directores propietarios de las Escuelas Graduadas, pasan a denominarse en lo sucesivo: “Graduadas San Roque” la de niños, y la de niñas “Graduadas Santa María Magdalena”.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

martes, 25 de marzo de 2008

Crónicas de Ceutí: "El baile de los alcaldes entre 1923 y 1930"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
El 13 de septiembre de 1923, el general Primo de Rivera, dio un golpe de Estado y el rey Alfonso XIII le entregó el Gobierno. Se suspenden las Cortes, la Constitución de 1876 y el funcionamiento de los partidos políticos. Los ayuntamientos a partir de estos momentos, van a ser dirigidos por una gestora municipal y controlados por el poder central.
Solo fue legalizado un partido, Unión Patriótica, cuyo representante máximo fue Primo de Rivera.
En Ceutí el 1 de octubre de 1923, y en sesión extraordinaria, el Comandante del puesto de la Guardia Civil de la villa, José Marín Vázquez, presidiendo la sesión, fueron reunidos los concejales del Ayuntamiento y Asociados de la Junta Municipal, compuesta por: José Jara López, Manuel Hurtado Fernández, Juan Bolarín Baño, Juan Baño Oliva, José Antonio Vicente Tomás, Francisco Fernández Nieto y José Antonio Vicente Sánchez. Se dio lectura a un telegrama del Gobernador Civil de la provincia, por el que se comunicaba la supresión de todos los ayuntamientos de la Nación y elección de otros entre los vocales de las Juntas Municipales de Asociados. En el acto cesaron todos los concejales anteriores: Pedro Vicente Sánchez, Francisco Valero Martí, Nicolás Hernández Sánchez, Francisco Ayala Lorente, Dionisio García Lorente, Francisco Jara López, Fernando Martí López y el anterior alcalde Ramón Jara Fernández, siendo posesionados de sus cargos los Vocales Asociados de la Junta Municipal.
Seguidamente, se procedió a la elección de alcalde Presidente del Ayuntamiento, que después de la votación y verificado el escrutinio, salió elegido Manuel Hurtado Fernández, siendo elegido como primer teniente de alcalde José Antonio Vicente Tomás y José Saura López como segundo teniente de alcalde.
Se acuerda celebrar las sesiones ordinarias todos los domingos a la salida de la misa mayor, o sea a las 10 de la mañana.
Los vocales que constituyen la Nueva Junta Municipal son: Vicente Martí Nieto, Antonio Faura Mira, Gregorio Martínez Sánchez, Juan Marín Arnaldos, Alfonso Sánchez Pérez, Pedro Puche Miralles, Francisco garcía López, Vicente Hernández López y Francisco García García.
Algunos días después son nombrados alcaldes de barrio a José Bolarín Morante para el barrio de Los Torraos, Pedro García Sánchez para La Casica y el Cabezo de Vistaalegre y Juan Torregrosa Martí para el de Mediodía o Quitapellejos.
Entre las primeras medidas tomadas por el nuevo Ayuntamiento, encontramos la petición al Ministerio de la Gobernación de una subvención de 2.000 pesetas en concepto de alquileres para el pago de la Casa-Cuartel de la Guardia Civil. El pago al farmacéutico de la villa, Francisco Ayala Lorente de los medicamentos suministrados a las familias pobres de la localidad y a la fuerza del Puesto de la Guardia Civil, desde el 1 de abril por valor de 111,55 pesetas, y los gastos ocasionados en la construcción del camino vecinal de esta villa a Lorquí, por valor de 39.456,25 pesetas.
El 31 de marzo de 1924, de nuevo sesión extraordinaria, presidida por el Comandante del puesto de la Guardia Civil, Antonio Carrilero Marsilla, con objeto de dar cumplimiento a una orden del Gobernador Civil comunicada por el Delegado Gubernativo del Partido Federal, por la que ordena la destitución del Ayuntamiento de esta villa y nombramiento de otro.
Es nombrado alcalde: Eladio Hellín Soriano (médico), primer teniente de alcalde: Vicente Martí Nieto (industrial), segundo teniente alcalde: Florencio Castillo Hernández (maestro de escuela), sindico Francisco Ayala Lorente (farmacéutico), regidores: Francisco García López (labrador), Nicolás Jara Fernández (propietario), Rafael Poveda Sánchez (propietario), José Ayala Sarabia (carnicero), y Antonio Faura Mira (militar jubilado).
Se designan a Joaquín Sánchez Navarro para alcalde del barrio de Los Torraos, José Antonio Fernández Gómez para la Casica y Cabezo de Vistaalegre, y Joaquín Martínez Aledo para el barrio de Quitapellejos.
Pero cinco días después (5 de abril), de nuevo sesión extraordinaria, donde cesan el alcalde Eladio Hellín Soriano y el concejal Francisco Ayala Lorente, por desempeñar funciones públicas retribuidas.
Además el Ayuntamiento se compone en la actualidad de 9 concejales electos, correspondiéndole con arreglo al último censo de población diez.
Por lo que el Ayuntamiento quedó constituido de la siguiente forma:
Alcalde: Nicolás Jara Fernández. Primer teniente alcalde: Vicente Martí Nieto, 2º teniente de alcalde: Florencio Castillo Hernández.
Regidores: Francisco García López, Rafael Poveda Sánchez, Antonio Faura Mira, Francisco Jara Vera, Francisco García García, Antonio Florenciano López, Vicente Hernández López, y concejal corporativo: Nicolás Fernández Sánchez.
Al poco tiempo, de nuevo hay cambio de alcalde, concretamente el día 10 de mayo y previa convocatoria con carácter de urgente son reunidos los concejales del Ayuntamiento, y el alcalde expone un telegrama donde se manifiesta que está comprendido en la incompatibilidad, cesando en el doble cargo de alcalde y concejal, entregando la alcaldía al primer teniente de alcalde Vicente Martí Nieto.
El día 2 de junio de nuevo en sesión extraordinaria se recibe un comunicado del Gobernador Civil que dice: “Acordado por este Gobierno el cese como alcalde y concejal de Nicolás Jara Fernández y determinándose que los concejales Francisco Jara Vera y Antonio Faura Mira se hallan inmersos en la incompatibilidad, se acuerda cesen en sus cargos y existiendo 3 vacantes de concejales en ese Ayuntamiento y haciendo uso de mis facultades, nombro para sustituirlos a Francisco Ayala Lorente, Francisco Martínez Motellón y Antonio Navaro García, pasando a ocupar la alcaldía Francisco Ayala Lorente.
El presupuesto ordinario municipal para el año de 1924-25 es de 30.328 pesetas y 10 céntimos.
Este alcalde va a estar en el cargo algo mas de tiempo que los anteriores, y entre los acuerdos adoptados por la Corporación durante su mandato encontramos, el dar el nombre de Plaza de D. Manuel Clavijo a la Plaza Pública y que desde el Puente de la Acequia Mayor al abrevadero o casa matadero se le de el nombre de Avda del General Valcárcel, colocando en dichos sitios las correspondientes lápidas.
El 9 de mayo de 1925, se solicita a la Diputación Provincial de Murcia un anticipo de 12.000 pesetas para la demolición y reedificación de la Casa Consistorial.
Sin embargo, el 22 de diciembre de 1925, Francisco Ayala Lorente, presenta su renuncia irrevocable como alcalde, formulando motivos de salud.
El 28 de abril de 1926, y en sesión extraordinaria, se lee un comunicado del Gobernador Civil, por el que se admite la renuncia del cargo de Concejal-Presidente de Francisco Ayala Lorente fundada en motivos de salud y separando de sus cargos a los concejales Florencio Castillo Hernández y Francisco García López por incompatibilidad, nombrando concejales para cubrir las tres vacantes a José Antonio Vicente Tomás, Manuel Hernández López y José García Sánchez. Se elige como alcalde a Vicente Martí Nieto.
Por lo que se refiere a Primo de Rivera, el descontento llegó también a ciertos sectores del Ejército y se produjeron diversas intentonas militares.
En enero de 1930 el dictador, presentó la dimisión a Alfonso XIII y se trasladó a París, donde murió poco después.
En Ceutí el 26 de febrero de 1930, cesó como alcalde Vicente Martí Nieto, siendo elegido nuevo alcalde Ramón Jara López.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Crónicas de Ceutí: "Los Vendimiadores de Ceutí"

LOS VENDIMIADORES DE CEUTÍ
(Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí)


En la actualidad son muchos los emigrantes que está recibiendo el municipio de Ceutí al igual que el resto de la Región, pero durante algunas décadas, fueron los ceutienses los que tuvieron que emigrar a Francia en busca de unos ingresos que aquí no podían conseguir. La tradición vendimiadora del municipio de Ceutí puede datar del final de los años cincuenta, continuando las salidas sin interrupción en los años siguientes.
Los pequeños agricultores y los jornaleros, tras la recolección de las cosechas de verano, entraban en un período de mínima actividad agrícola por lo que muchos de ellos marchaban al vecino país con la intención de obtener unos ingresos que le ayudaran a pasar el invierno o para conseguir unos pequeños ahorros.
Al principio se iba a la vendimia por dos conductos: realizando una inscripción en la Oficina de Emigración Provincial, o sin contrato, como “turista”, siendo en muchas ocasiones, presa de los agricultores franceses que se aprovechaban de sus condiciones laborales clandestinas.
Posteriormente, el agricultor francés seleccionaba entre los distintos obreros que habían pasado por su finca, a uno de ellos que le sirve de intermediario, convirtiéndolo en “ jefe de cuadrilla”, con facultades para contratar. Así, en los meses veraniegos de cada año, este encargado recibía del “patrón” francés algunas comunicaciones en las que determinaba el número de obreros a contratar y las condiciones de trabajo.
Si dichas condiciones eran aceptadas, se mandaba relación de los trabajadores contratados recibiendo poco después los contratos de convocatoria, señalando el día en que han de presentarse en la frontera francesa para canjearlos por el contrato laboral definitivo.
El tiempo de trabajo en los campos franceses era variable. Algunas cuadrillas se marchaban entre últimos de agosto o principios de septiembre para la recolección de la manzana, enlazando poco después con la vendimia.
El horario de cualquier vendimiador/a podíamos resumirlo de la siguiente manera:
Levantarse entre las 7 y 7,15 horas, desayuno y coger el impermeable, gorro y chaqueta que les daba el patrón, estando a las 8 horas en el tajo.
Trabajo hasta las 12,45 horas en que avisa una campana situada en el Ayuntamiento para que cese el trabajo. Comida a las 1 y de nuevo a trabajar a las 2,30 hasta las 6,30 de la tarde, marchando a la casa, almacén, etc que sirve de albergue y cenando entre las 7 y las 8 de la noche. Después de cenar reunión con los amigos a charlar, no teniendo otra diversión que asar patatas con sal rociándolas con algún vaso de vino. Así hasta las 11 o las 12 de la noche en se marchaba uno a dormir. Sucediéndose así todos los días de la semana a excepción de los domingos en que sólo se trabajaba por la mañana de 8 a 12 horas.
Los ingresos medios que obtenía un trabajador en la época de vendimia, estaban comprendidos entre las 33.000 y 50.000 pesetas según que la temporada de trabajo oscilara entre 24 o 40 días.
José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Crónicas de Ceutí: Vecinos de Ceutí en 1805

El 9 de marzo de 1805, los Alcaldes ordinarios, Antonio Faura y Jerónimo Marín, los Regidores anuales, Blas Hernández y Pedro Perea, y Miguel de Ayala, Síndico general, que componían el Concejo, Justicia y Regimiento de la villa de Ceutí, se reunieron para formar el padrón del vecindario, por la orden expedida por el Tribunal del territorio por petición de D. Juan Sempere, del Consejo de S. M. y su Fiscal de lo civil en la Real Chancillería de Granada.
Esta Real Ordenanza para el reemplazo del ejército, expedida el 27 de octubre de 1800, prevenía que en todos los pueblos se formase un padrón exacto del vecindario; y que concluido, se pusiera a los vecinos que fueren hijos-dalgo la nota de tales, arreglándose para ello el último estado de posesión actual y goce de hidalguía.
Este padrón se había formado en algunos pueblos, en otros no se había
formado, y en algunos se había incluido voluntariamente como nobles a muchos que no tenían esa cualidad, por relaciones de amistad, parentesco y otras.
A instancias del Fiscal, se mandó que las Justicias y Ayuntamientos de los pueblos del territorio, sujetos a la jurisdicción de este Tribunal para los asuntos de hidalguía, remitieran justificación en virtud de que documentos, Reales Provisiones o Ejecutorias, y por qué motivo le habían puesto la nota de hijos-dalgo.
Se ordenó también que en los pueblos que no estuviese hecho, ni finalizado el padrón, que lo ejecutaran en el término de un mes, conforme a las reglas que prevenía la Real Ordenanza; y una vez acabado, lo remitieran con igual testimonio e informe justificado, imponiéndoles para su incumplimiento la multa de doscientos ducados, que se exigirían mancomunados a las Justicias y Concejales, con apercibimiento de que se procedería a lo demás que hubiese lugar.
El Ayuntamiento de Ceutí, acordó que para que se formalizara dicho padrón con toda exactitud, se nombrara un Comisario para ello, siendo elegido el vecino de la villa, Nicolás Martínez, que formó el siguiente:

ECLESIÁSTICOS:
Cura párroco: Antonio Azorín.
Presbíteros: Juan Prior y Pedro Martínez Contreras.

SECULARES:
Antonio Faura.
Jerónimo Marín.
Blas Hernández.
Pedro Perea Luna
Esteban Sánchez
Patricio Lozano.
Miguel Ayala
Antonio Valero
Onofre Sánchez
Fulgencio Martínez
José Jara
Felipe Poveda
José González
Gregorio Martínez
Juan Cascales Perea
Antonio Poveda
José Vicente Nicolás Martínez
Gaspar Jiménez
Antonio Nieto
Francisco Hernández Romero
José Cardosa
Alfonso Pérez
Antonio Martínez Lisón
Fulgencio Moreno
Juan Escobar
Antonio Pérez Abenza
Antonio Galindo
José Navarro
Juan Antonio Lorente
José Marín Nortes
Gregorio Martínez Saorín
Salvador Cano
Felipe García
Mateo López
Juana Garnés viuda de Lorenzo Pérez
Pascual Galindo
Josefa Galindo viuda de Francisco López
Antonio Perea
María Cano viuda de Alonso López
Julián Engueza
Antonio López
José Poveda
Antonio Martínez Pina
Joaquín Picón
José López
José Martínez Pina
Joaquín Sánchez Nicolás López
José Sánchez Hernández
María Hernández viuda de Francº Sánchez
Pascual Lorente
Antonio Valero
José Julián
Francisco Valero Vigueras
Antonio Aledo
Antonio Cano
Francisco Pérez Picón
Francisco Julián
Dionisio Martínez
Antonio Ayala
Domingo López
Nicolás Valero
José Nieto Mondéjar
Juan Pérez Resguil
José Rubio
Juan Pascual
Alonso Marín
Eusebio Pérez
Francisco Pérez Aranda
Antonio Jiménez
Melchor García
Pascual Valero Pina
Ana Lafuente viuda de Fernando Cardosa
Juan Rodríguez Clavellina
José Martí Baeza
Alonso Lafuente
Francisco Martínez Micol
Blas Martí Oliva
Ginés Oliva José Ramírez
Pascuala Pagán viuda de Antonio Rodríguez
Ginés Flomesta
Francisco Marín
Antonio Aranda
Juan Hernández Campos
José Vicente
Francisco Lorente
Francisco Pérez Garnés
Antonio Navarro
José Lafuente Francisco Martínez Zapata
Antonio Peñalver
Francisco Arnaldos
Silvestre Lafuente Mayor
Miguel Mirete
José Gil María Luna viuda de Juan Nieto
Ana Serrano viuda de D. Tomás Contreras
José Martínez Villalobos
Teresa Prior viuda de Felipe Nieto
Silvestre Lafuente Menor
Teresa Ros viuda de Francisco Martínez Jara
Felipe Prieto
José Baño
Nicolás Perea
José Pérez Garnés
Sebastián Pérez
José Cascales José Ayala
José Perea Luna
Juan Martí
Pedro Pérez Hita
Josefa Martí viuda de José Parra
Pascual Valero Peñalver
Antonia Motellón viuda de José Fernández
José Jiménez
Pascual Torregrosa
Francisco Torregrosa
José Sarabia
Juan Puerta
Juan de la Fuente
Juan Lisón
Tomás Martínez
Alonso Barquero
Francisco Martí García
Alonso Torregrosa
José Torregrosa
Juan Albacete
Mª Pérez Caravaca viuda de Joaquín Sánchez
Juan López Cano
Isabel Rodríguez viuda de Juan Lorente
José Peñalver Torres
Pedro Poveda
Francisco Arnaldos
Diego Martínez Lisón

HUERTA:
Salvador García
Bernardo Ayala
José Martínez Pujante
Salvador Pascual
Vicente Montes
Manuel Martínez Pujante
Juan Sánchez Prior
Francisco Monte
José Peñalver Alfonso
Juan Baño Lázaro Franco
Francisco Martí Navarro
Tomás Navarro
Ginés Navarro
Blas Martí
José Valero
Antonio Fernández
Matías Navarro
Agustín Navarro

El día 18 de marzo de 1805, en las Salas Capitulares de esta villa de Ceutí, los señores Antonio Faura y Jerónimo Marín, Alcaldes ordinarios, Pedro Perea, regidor anual, Esteban Sánchez y Patricio Lozano, diputados de este común, Miguel de Ayala, procurador síndico general, Antonio Valero, pregonero, D. Antonio Azorín, cura párroco de esta villa, y Eusebio Pérez, vecino de ella, idóneo y de toda honradez, se reunieron en forma de Cabildo para la lectura del padrón, según se prevenía en la Real Ordenanza. Una vez leído, dijeron que estaba bien y legalmente practicado, no haciendo anotación alguna de hijos-dalgo por no haberlos en esta villa y su jurisdicción, con lo que concluyó el acta que todos los concurrentes firmaron.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.



martes, 15 de enero de 2008

Crónicas de Ceutí: "El Señorío de Ceutí"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
Ceutí durante siglos fue un señorío jurisdiccional que tiene su origen en la concesión real de una villa, con un cierto número de derechos sobre la organización política, la población y el territorio de la villa.
El control de los Ayuntamientos podía permitir a los señores inmiscuirse en la vida económica del pueblo de la manera más ventajosa.
Desde la concesión de Alfonso X el Sabio de la alquería de Benahabiai de Ceptí al caballero Gil García de Azagra, la posesión de Ceutí, pasará por muchas manos, unas veces por herencia, otras por donación y en algunas ocasiones por compra.
En 1357 la propiedad de Ceutí recae en Juan Sánchez de Claramunt, siendo posteriormente señorío de Pedro de Claramunt y a la muerte de éste, pasó la propiedad a sus hijos, quienes vendieron cada uno la mitad de propiedad que les correspondió. Siendo los nuevos dueños Sancho Dávalos y doña Iseo Fajardo, esposa de don Pedro Vélez de Guevara.
Desde ese momento, la jurisdicción del señorío fue compartida por los nuevos propietarios y cada cual nombraba un alcalde ordinario, un regidor y un alguacil, además de la mitad de los miembros del concejo, lo que supuso que se funcionara como si de dos pueblos distintos se trataran, es decir con dos dueños.
Así, en 1658 los derechos percibidos por los dos señores son los siguientes:
Los derechos judiciales no han producido nada en el citado año en ausencia de causa penal; el diezmo ha producido 26 reales; el horno ha sido arrendado en 10 ducados (110 reales).
El molino provee solamente de 4 fanegas de trigo a cada señor, porque el primer molinero que lo había arrendado por 24 fanegas muere durante ese año y su sucesor permanece sólo tres meses por discusiones con los habitantes.
Este año en cuestión no debieron andar las cosas muy bien para los pocos y sufridos vecinos de Ceutí, pues encontramos que no entregan el producto del derecho de vasallaje que impone cada señor a sus 14 vasallos.

José Antonio Marín Mateos
Cronista Oficial de Ceutí.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Crónicas de Ceutí: "Se cumplen 46 años de la construcción de las que fueron las Escuelas Graduadas Ángel Guirao Girada, hoy desaparecidas"

Texto de José Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
Este mes de diciembre se cumplen cuarenta y seis años de la terminación de las obras de las Escuelas Graduadas Ángel Guirao Girada hoy desaparecidas. Éstas se encontraban situadas en lo que hoy es Ayuntamiento y Parque Juan Carlos I.
La historia de las mismas, comienzan en 1953, cuando el entonces alcalde de Ceutí D. Nicolás Jara acuerda con la Corporación municipal, afrontar el problema de construcción de unas Escuelas Nacionales debido a que las clases escolares se desarrollaban en un edificio construido en 1913, en lamentable abandono y totalmente inadecuado al servicio escolar y en unas casas alquiladas, adaptadas a este servicio y peor acondicionadas y dando solo cabida a una parte de la población escolar.
Tendrá que llegar el 25 de agosto de 1956, para que D. José Virgili Quintanilla en nombre y representación de su esposa Dña María Luisa Guirao Almansa, done al Ayuntamiento de Ceutí un trozo de tierra de secano, pago del Recreo, conocido por Hacienda del Recreo, para que el Ayuntamiento construya un Grupo Escolar de 12 secciones y 12 viviendas para maestros, cuyo grupo llevará el nombre de “Grupo Escolar del Excmo. Sr. D. Ángel Guirao Girada”.
El entonces alcalde de Ceutí D. Juan Antonio Ayala Meseguer, en nombre del Ayuntamiento acepta la donación, con la obligación de construir el citado grupo. La superficie del trozo de tierra cedido para solar de las escuelas es de 5.430 metros cuadrados equivalentes a 4 tahúllas, 6 ochavas y 28 brazas.
El proyecto es redactado por el arquitecto D. Enrique Sánchez Ruano, para la construcción de un grupo escolar de 12 secciones y 12 viviendas para maestros con un presupuesto en un principio de 1.749.807 pesetas con 20 céntimos, siendo el aparejador de las mismas D. Pascual Ramos Pérez. Las obras se adjudican el 7 de septiembre de 1956 al contratista de obras D. José Clemente Alcaraz. Los años van pasando y el contratista de las mismas va solicitando prórrogas para la terminación de las mismas, así, en diciembre de 1959, solicita una tercera prórroga de un año para la ejecución de dicha obra.
El 16 de mayo de 1960 las obras se encuentran paralizadas. El entonces alcalde del municipio D. Pedro Martí Escámez, realiza un viaje a Madrid para entrevistarse con la Dirección General de Primera Enseñanza. Este Departamento Ministerial se hace cargo de las obras y construirá las 12 secciones escolares directamente con la aportación municipal que corresponda según el censo de población de la localidad que será el 15% del Proyecto. Ante la falta de fondos, el Ayuntamiento hace gestiones con la Diputación Provincial apoyados por el Gobierno Civil de la provincia, para que con cargo al Plan Bienal, concierte un préstamo reintegrable sin intereses a devolver en 10 anualidades.
El 31 de diciembre de 1960 de nuevo se toma el tema y se autoriza al alcalde para que ordene la confección del oportuno proyecto y presupuesto para dotar al pueblo de las 12 escuelas y las 12 viviendas. Por fin, el 5 de diciembre de 1961, las obras del Grupo Escolar pueden darse por terminadas, a falta de algunos detalles. Se pide el enlucido de fachadas y cerramiento de los solares que existen dentro del casco de la población y de manera particular los que afecten a las principales vías de la villa, con motivo de la visita de las primeras autoridades provinciales para asistir a la inauguración del Grupo Escolar.
El sábado 16 de diciembre, la prensa local de Murcia se hace eco de la terminación del grupo escolar de 12 grados y de las 12 viviendas, para los maestros que las han de regentar. Se informa también de la construcción en la pedanía de Los Torraos enclavada ésta a 2 km de Ceutí, una ermita bajo la advocación de Santa María Magdalena. Dicha ermita ha sido edificada en terrenos donados por el juez y maestro nacional de Ceutí D. José Gadea.
La inauguración del Grupo Escolar tiene lugar el domingo día 4 de febrero de 1962. La prensa murciana con fecha 6 de febrero, informa sobre las efemérides acontecidas el domingo anterior:
“Este edificio, uno de los mejores que existen en la provincia, tiene dos plantas. Su superficie total es de 3.056 metros cuadrados, de los cuales corresponden 1.120 metros cuadrados a las escuelas para niños y niñas, con seis grados para cada sexo; 336 metros cuadrados por planta para las viviendas de maestros y maestras, y 1.600 metros cuadrados de terreno reservado para construir un campo de deportes y recreos escolares.
El presupuesto final de las obras asciende a 4.000.000 de pesetas, incluidas las distintas dependencias. El grupo escolar se ha construido con la ayuda de la Comisión provincial de Servicios Técnicos, la Junta de Construcciones Escolares y el Ayuntamiento, con las aportaciones del estado, merced a las gestiones realizadas por el Gobernador Civil. Las viviendas de los maestros constan de recibidor, comedor, tres dormitorios, cuarto de baño, cocina y terraza.
El día de la inauguración, las autoridades provinciales fueron recibidas por el alcalde D. Pedro Martí Escámez, el teniente de la Guardia Civil D. José Riquelme y Rubira y el 2º teniente alcalde D. Antonio Nicolás Jara y el pueblo en masa que acudió a dicho acto. Acompañaban al gobernador civil Sr. Soler Bans desde Murcia, el subjefe provincial Sr. García Gallud; inspector provincial, Sr. Andrés Vázquez, delegado de la Vieja Guardia, Sr. Martínez Ladrón de Guevara y delegado de Información y Turismo, Sr. Sobrao Martínez.
Tanto la plaza inmediata como la calle en que estaba enclavado el grupo y la mayor parte del pueblo, aparecían engalanadas con gran cantidad de gallardetes y banderas nacionales. Después desde la puerta principal, el prelado de la diócesis bendijo el edificio, pasando luego a hacer un recorrido por todas las dependencias dedicadas a la enseñanza y por las viviendas destinadas a los maestros. Inmediatamente después subieron a la segunda planta, saliendo al balcón central, desde donde el alcalde D. Pedro Martí escames, el inspector de primera Enseñanza D. Manuel Delgado Dorrego y el gobernador civil dirigieron la palabra al pueblo allí congregado.
Este grupo escolar a lo largo de los años, ha visto desfilar por sus aulas a muchos ceutienses que cuando lean estas líneas recordaran a sus maestros/as, a los compañeros con los que compartieron el aula, los ratos en los recreos y las enseñanzas que recibieron. Como todas las cosas, este grupo tuvo su final cuando se derribó para la construcción del nuevo Ayuntamiento y jardines colindantes.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Crónicas de Ceutí: "La Academía de Ceutí"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
En 1945 la enseñanza primaria se dividía en dos etapas, una primera hasta los diez años, a partir de la cual se optaba entre realizar el ingreso en el bachillerato o entrar en una segunda etapa hasta los doce años, momento en el que el alumno podía incorporarse al mundo laboral.
La posibilidad de entrar en el bachillerato era sólo accesible a las capas sociales que, no necesitaban el trabajo de sus hijos.
Pero en nuestra Región por estas fechas solamente existen los institutos de Murcia, creado en 1837, el de Cartagena, creado en 1913, el de Lorca creado en 1864, suprimido en 1883 y vuelto a crear ya definitivamente en 1928, el de Yecla y tras la guerra civil el instituto femenino de Murcia.
Será en el curso 1945-46, cuando el Ministerio de Educación ante la situación académica de los estudiantes de Bachillerato, habitantes en localidades donde no existían centros de enseñanza privada y colegiada decida establecer la enseñanza libre.
La enseñanza secundaria en España a partir de 1950 va a abrir sus puertas a una nueva juventud, mediante la creación de nuevos tipos d establecimientos y fórmulas de estudio: secciones delegadas, colegios libres municipales adaptados, academias, estudios nocturnos y bachillerato por radio y televisión.
Con la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media en 1953, se introducen los Bachilleratos elemental y superior separados entre sí por dos exámenes de reválida y del curso preuniversitario.
El Bachillerato elemental que constaba de un examen de ingreso y de cuatro años de duración (11 a 14 años de edad) y una reválida.
El Bachillerato superior al que podían optar los que habían superado la reválida del Bachillerato elemental, con dos años de duración (15 y 16 años de edad), y del curso posterior, el preuniversitario, con su prueba de madurez para acceder a la Universidad.
En Ceutí y en los municipios limítrofes, ante la falta de un Instituto no ya en la localidad, sino cercano, las posibilidades de realizar el bachiller para la inmensa mayoría de los jóvenes eran remotas.
Ante esta situación, algunos maestros de la localidad, deciden abrir una Academia no solamente para ayudar a los niños y niñas de las escuelas elementales, sino para preparar a los jóvenes para que realicen sus estudios de bachillerato, y posteriormente puedan examinarse por libres en el instituto de Murcia.
Comenzaran su andadura en el curso 1950-51, en los locales cedidos por el Centro Instructivo de Ceutí en la calle Ruiz Capdepón. Los primeros maestros que impartirán sus enseñanzas serán D. Carmelo García García, D. Diego Martínez Rico y D. Antonio Carrión Sánchez.
Las clases se impartían cuando los maestros terminaban su jornada en la escuela, es decir de 12 a 2 de la mañana y de 5 a 8 de la tarde. Por las noches se daban clases a personas que deseaban adquirir una cultura general, o bien, que preparaban oposiciones para algún organismo o banco.
En septiembre de 1959, ante la marcha de D. Carmelo García y D. Antonio Carrión, entran a formar parte del profesorado de la Academia, D. Francisco Fernández Cascales y D. Manuel Cifuentes Clavijo, que con 23 años, fue el que más tiempo consagró a la misma.
Durante muchos años y en horario de 9 a 1,30 de la mañana y de las 3 hasta las 8 de la noche, impartirá Matemáticas, Ciencias, Geografía e Historia, Formación del Espíritu Nacional, Educación Física... a innumerables alumnos de Ceutí, Lorquí, Llano de Molina, Alguazas, etc, que vendrá a esta Academia a prepararse para el Bachiller.
Hay que comentar también, que no solamente sería la preparación de los futuros bachilleres, sino que las clases para el ingreso al cuerpo del Magisterio español y los años posteriores de la carrera, junto con la preparación de oposiciones a los cuerpos de Correos, Telefónica, Policía, etc, ocuparon la labor cotidiana de D. Manuel Cifuentes Clavijo, además de acompañar a sus alumnos a los exámenes que tenían que realizar todos los años en Murcia, en junio y posteriormente a los que le había quedado alguna asignatura en septiembre.
Mientras, D. Diego Martínez Rico, después de sus clases en la escuela, completaría la formación de estos alumnos, con el resto de asignaturas.
A comienzos de los años 60 se incorpora como profesor en la Academia D. Pedro Gómez Bernal, ante la marcha de D. Francisco Martínez.
El precio cobrado en estos años a los alumnos, era aproximadamente de 300 pesetas mensuales.
En 1964 con la construcción del nuevo Centro Instructivo, el edificio que se había estado utilizando hasta entonces se le devuelve a su dueño, y la Academia se traslada a la calle del Recreo, en el local que había sido utilizado por la Agrupación Musical de Ceutí para sus ensayos, propiedad del Ayuntamiento, impartiendo allí sus clases D. Manuel Cifuentes y los maestros en sus respectivas aulas de las escuelas.
La Academia estuvo funcionando hasta mediados los años 70, pero con la construcción de los institutos de Archena y Molina, la institución cerró sus puertas.
Durante este periodo que abarca desde 1950 hasta 1975, cientos de jóvenes de Ceutí, Lorquí y del Llano de Molina, gracias a la existencia de la Academia, y del trabajo, esfuerzo y tesón de unos buenos maestros, pudieron recibir una cultura general, estudiar el bachiller, aprobar unas oposiciones o terminar una carrera.
El nivel cultural, social y económico que han alcanzado muchísimas personas de los municipios mencionados, se ha debido a su trabajo, estudio y dedicación, pero todo esto no lo hubieran conseguido sin la ayuda de esta institución: La Academia.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Crónicas de Ceutí: "Los Vendimiadores de Ceutí"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista oficial de Ceutí.
LOS VENDIMIADORES DE CEUTÍ
En la actualidad son muchos los emigrantes que está recibiendo el municipio de Ceutí al igual que el resto de la Región, pero durante algunas décadas, fueron los ceutienses los que tuvieron que emigrar a Francia en busca de unos ingresos que aquí no podían conseguir. La tradición vendimiadora del municipio de Ceutí puede datar del final de los años cincuenta, continuando las salidas sin interrupción en los años siguientes.
Los pequeños agricultores y los jornaleros, tras la recolección de las cosechas de verano, entraban en un período de mínima actividad agrícola por lo que muchos de ellos marchaban al vecino país con la intención de obtener unos ingresos que le ayudaran a pasar el invierno o para conseguir unos pequeños ahorros.
Al principio se iba a la vendimia por dos conductos: realizando una inscripción en la Oficina de Emigración Provincial, o sin contrato, como “turista”, siendo en muchas ocasiones, presa de los agricultores franceses que se aprovechaban de sus condiciones laborales clandestinas.
Posteriormente, el agricultor francés seleccionaba entre los distintos obreros que habían pasado por su finca, a uno de ellos que le sirve de intermediario, convirtiéndolo en “ jefe de cuadrilla”, con facultades para contratar. Así, en los meses veraniegos de cada año, este encargado recibía del “patrón” francés algunas comunicaciones en las que determinaba el número de obreros a contratar y las condiciones de trabajo.
Si dichas condiciones eran aceptadas, se mandaba relación de los trabajadores contratados recibiendo poco después los contratos de convocatoria, señalando el día en que han de presentarse en la frontera francesa para canjearlos por el contrato laboral definitivo.
El tiempo de trabajo en los campos franceses era variable. Algunas cuadrillas se marchaban entre últimos de agosto o principios de septiembre para la recolección de la manzana, enlazando poco después con la vendimia.
El horario de cualquier vendimiador/a podíamos resumirlo de la siguiente manera:
Levantarse entre las 7 y 7,15 horas, desayuno y coger el impermeable, gorro y chaqueta que les daba el patrón, estando a las 8 horas en el tajo.
Trabajo hasta las 12,45 horas en que avisa una campana situada en el Ayuntamiento para que cese el trabajo. Comida a las 1 y de nuevo a trabajar a las 2,30 hasta las 6,30 de la tarde, marchando a la casa, almacén, etc que sirve de albergue y cenando entre las 7 y las 8 de la noche. Después de cenar reunión con los amigos a charlar, no teniendo otra diversión que asar patatas con sal rociándolas con algún vaso de vino. Así hasta las 11 o las 12 de la noche en se marchaba uno a dormir. Sucediéndose así todos los días de la semana a excepción de los domingos en que sólo se trabajaba por la mañana de 8 a 12 horas.
Los ingresos medios que obtenía un trabajador en la época de vendimia, estaban comprendidos entre las 33.000 y 50.000 pesetas según que la temporada de trabajo oscilara entre 24 o 40 días.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Crónicas de Ceutí: "El cuartel de la Guardia Civil de Ceutí"

Texto de Jose Antonio Marín Mateos, Cronista Oficial de Ceutí
A comienzos de los años veinte, son varias las peticiones que hace el Ayuntamiento de Ceutí para el establecimiento en la población de un puesto de la Guardia Civil, compuesto por un sargento o cabo y cuatro números o guardias por ser de suma necesidad para la conservación del orden y la seguridad de los intereses de la población.
Tras las gestiones realizadas para la adquisición o edificación de una casa para cuartel o alojamiento de esta fuerza, sólo faltaba ofrecer el menaje y útiles necesarios a dicho fin.
El 11 de junio de 1922, el entonces alcalde de Ceutí, Ramón Jara Fernández junto con la Corporación municipal acuerdan proceder a la adquisición de cinco camas reglamentarias vestidas y cinco perchas, una tinaja, una palangana, un palanganero, un jarro para agua, una mesa, dos bancos, una tablilla de órdenes, un rótulo para la Casa-Cuartel, un estuche dactilotópico, una bandera con su asta y un sello y tampones con caja para la correspondencia.
El 17 de septiembre de 1922, el alcalde comunica a los demás miembros del Ayuntamiento, el comunicado del jefe de la Guardia Civil de Archena, de la concesión por parte de la superioridad, de la instalación del puesto solicitado por el Ayuntamiento y que la fuerza que había de constituirlo estaba ya designada y muy próxima su incorporación.
En vista de la urgencia manifestada y careciendo de local adecuado en donde alojarla, se formaliza un contrato con Dionisio García Lorente para alquilar la casa nº2 de la calle D. Eloy, la cual pertenecía a Nicolás Jara Fernández, para alojamiento provisional de la fuerza del benemérito Cuerpo.
El contrato se hace por término de cinco meses, a razón de 400 pesetas anuales, pudiendo ser prorrogado el contrato. Se aprueba el alquiler y las reformas o modificaciones que fuesen necesarias para el alojamiento provisional de la fuerza.
Al mes siguiente, en vista de la carencia absoluta de casa-cuartel donde pueda dárseles alojamiento adecuado a la fuerza del Puesto de la Guardia Civil y ante la falta de recursos para tal adquisición, se acordó designar una Comisión formada por el alcalde Ramón Jara Fernández, el concejal Francisco Ayala Lorente, el secretario José Escámez Jara, para que asociados con el cura párroco y el juez municipal, gestionen con los Sres hacendados forasteros o de alguna otra persona pudiente, el capital necesario para la adquisición a plazos de una casa capaz para alojar definitivamente la fuerza asignada al pueblo.
Esto no se consigue, puesto que en la reunión mantenida al año siguiente el día 9 de septiembre, se libra la cantidad de 7.119 pesetas con 10 céntimos para pagar el alquiler de la Casa Cuartel de la Guardia Civil, reformas ejecutadas en la misma, camas, adquisición de enseres, etc y el sobrante de dicha cantidad, invertirlo en las obras de la nueva Casa Cuartel en construcción.
Sin embargo, a la semana siguiente, en la sesión mantenida bajo la presidencia del primer teniente de alcalde Pedro Vicente Sánchez, por indisposición del alcalde Ramón Jara Fernández, se acuerda diferir la resolución definitiva del acuerdo tomado en la sesión anterior respecto a las cantidades satisfechas en las obras de reformas ejecutadas en la casa y en los alquileres satisfechos de la misma.
El 11 de noviembre de 1923, y siendo alcalde del municipio Manuel Hurtado Fernández, el Ayuntamiento firma un contrato de compra-venta de la Casa-Cuartel que ha edificado el anterior alcalde Ramón Jara Fernández. El precio de venta es de 22.55 pesetas, dando el Ayuntamiento una entrada de 3.000 pesetas y las 19.500 pesetas restantes, se pagarán en 5 anualidades consecutivas, venciendo la primera en agosto de 1924 y años sucesivos. La Corporación se compromete mientras tanto en abonar un alquiler de 1.500 pesetas anuales, con el derecho de retenerse para sí las cantidades amortizadas.
A comienzos de 1924, las fuerzas de la Guardia Civil, todavía no se han instalado en la nueva casa, puesto que el Ayuntamiento recibe un comunicado del Jefe de la línea de la Guardia Civil de Archena, que manifiesta que con motivo de la inspección verificada al efecto por el mismo, manifestaba las deficiencias observadas en el edificio y que para que pueda ser admitido dicho edificio y ordenar la instalación de la fuerza en el mismo, precisa que antes se hagan en él las obras necesarias.
El 2 de junio de ese mismo año, es nombrado alcalde de Ceutí Francisco Ayala Lorente.
Entre las primeras obligaciones a las que tiene que hacer frente el nuevo alcalde es la Casa-Cuartel, puerto que con fecha 18 de ese mismo mes, recibe un comunicado de la Comandancia de la Guardia Civil de Archena, que para que pudiera ser admitido el edificio y ordenar la instalación de la fuerza en el mismo, se hacía indispensable ejecutar en él y con la mayor brevedad posible las obras siguientes:
1º Enlucir los pabellones interiormente con yeso blanco.
2º Colocar cristales en todas las ventanas del edificio.
3º Hacer una baldosa en derredor del patio y en toda la línea de la fachada.
4º Reducir los huecos de las puertas interiores de todos los pabellones.
5º Levantar un metro más, por lo menos la pared del patio que da a poniente.
6º Pintar todas las puertas, ventanas y rejas del edificio y dotarle del mobiliario y menaje indispensable, dentro de los límites reglamentarios.
La Corporación acordó el hacer las obras con la mayor brevedad y que el importe de las mismas deban de abonarse con cargo al presupuesto, reclamándole al dueño del edificio Ramón Jara el importe de las obras o el descuento al abonarle el primer plazo, con arreglo al contrato de adquisición del 11 de noviembre de 1923.
El presupuesto ordinario del Ayuntamiento para el año de 1926, se eleva a la cantidad de 37.335 pesetas con 53 céntimos, no es de extrañar ante esta cantidad, que en sesión de 30 de marzo del año en cuestión, que el teniente de alcalde Vicente Martí Nieto, manifieste las dificultades para poder cumplir con Ramón Jara Fernández el contrato de compra-venta que la Corporación llevó a efecto en noviembre de 1923, y que con el fin de arreglar dificultades y hacer más viable el contrato, propone la modificación del contrato con el Sr. Jara de la forma siguiente:
Precio de la venta de la Casa-Cuartel,
según acuerdo de 11-Nov-1923.....................2.500 pesetas
Alquileres por los cinco años de contrato..... 5.500 pesetas
Entregadas ....................................6.000 pesetas
Saldo a favor del Sr. Jara ............19.000 pesetas
Las 19.000 pesetas las abonará el Ayuntamiento en 76 mensualidades de 250 pesetas empezando la primera el próximo mes de julio y terminando en el mes de octubre de 1932.
El Sr. Jara que se hallaba presente en el acto aprueba la propuesta del Ayuntamiento.
Sin embargo en 1930, y siendo alcalde de Ceutí Ramón Jara López (hijo de Ramón Jara Fernández), en sesión de 7 de abril, de nuevo sale a la palestra el tema de la Casa-Cuartel de la Guardia Civil. Después de un debate entre los concejales, se acuerda rescindir el contrato de compra-venta y que quede el cuartel en propiedad de su dueño, y llevar a efecto un nuevo contrato de inquilinato a razón de 1.500 pesetas anuales pagaderas por trimestres vencidos.
Dos años más tarde, y siendo alcalde de Ceutí, Isidro Lacal Botía, en sesión de 9 de noviembre, se manifiesta las irregularidades en lo referente a la Casa Cuartel, puesto que el Sr. Jara se aprovechó de la época en que su hijo fue el alcalde, así que era motivo de estudio por la Corporación, cuantos datos, libros, cartas oficiales y oficios haya en los archivos municipales, desde que se efectuó la compra del inmueble.
El 8 de abril de 1960, siendo alcalde del municipio Juan Antonio Ayala Meseguer, se propone solicitar de la Dirección General de la Guardia Civil la construcción de un cuartel para alojamiento de la fuerza de la Guardia Civil de la localidad, suficiente y capaz.
El motivo viene dado, porque en el lugar donde se encuentra alojada la fuerza, es un edificio de alquiler antiguo, que no reúne las condiciones debidas de alojamiento para esta finalidad.
La Corporación municipal ofrece el terreno necesario según el proyecto técnico para la construcción de esta obra, en la finca propiedad de este Ayuntamiento por donación de Ramón Jara López, sita en la Ceña de los Alarcones, lindando con la carretera de Archena en la zona de ensanche de la población, cuya superficie se donará en forma legal si es aceptada para la situación del cuartel.
El Ayuntamiento se compromete a aportar una cantidad equivalente al 10% del importe del Proyecto técnico, en las condiciones determinadas por las disposiciones vigentes.
Sin embargo, esto no llegó a realizarse y el día 1 de febrero de 1961, la Casa Cuartel de la Guardia Civil que durante tantos años formó parte de la vida de Ceutí, cerró sus puertas para siempre.

José Antonio Marín Mateos.
Cronista Oficial de Ceutí.